Aranda Diario analiza la oferta disponible de larga duración: apenas 18 pisos cumplen los criterios de vivienda habitual y el precio medio alcanza los 716 euros mensuales
Encontrar un piso de alquiler en Aranda de Duero se ha convertido en una tarea cada vez más complicada. No solo por los precios, sino también por una oferta muy reducida y por las condiciones que aparecen en algunos de los pocos inmuebles disponibles.
Aranda Diario ha realizado este jueves 1 de octubre una radiografía de los pisos anunciados para alquiler de larga duración en Idealista. Tras revisar los anuncios y retirar aquellos destinados específicamente a Sonorama, reuniones o actividades y alojamientos planteados para empresas con trabajadores desplazados, el resultado deja apenas 18 viviendas que pueden considerarse destinadas a uso residencial habitual.
716 euros al mes de media
El precio medio de esas viviendas se sitúa en aproximadamente 716 euros mensuales.
Una cantidad difícil de asumir en solitario para buena parte de los jóvenes. Para alguien que perciba entre 1.200 y 1.300 euros netos mensuales, destinar 716 euros al alquiler supondría emplear más de la mitad de sus ingresos únicamente en la vivienda.
Y el alquiler es solo el principio. A esa cantidad hay que sumar electricidad, calefacción, agua, alimentación, transporte y el resto de gastos cotidianos.
El resultado es una situación que dificulta enormemente la emancipación de quienes no pueden compartir vivienda o contar con ayuda familiar.
Ni siquiera todos los pisos están disponibles para cualquiera
El número de viviendas tampoco cuenta toda la historia.
Dentro de la escasa oferta analizada aparecen inmuebles dirigidos exclusivamente o preferentemente a determinados perfiles profesionales, como profesores o sanitarios. Otros propietarios solicitan documentación que acredite la solvencia del futuro inquilino, como contrato laboral, nóminas o vida laboral.
En uno de los anuncios analizados se establece además que el importe del alquiler no debe superar el 40% de los ingresos de los inquilinos.
Son condiciones que reducen todavía más las posibilidades para trabajadores jóvenes, personas con contratos temporales o quienes están intentando independizarse por primera vez.
La paradoja: alquileres superiores a algunas hipotecas
La situación deja además una contradicción difícil de ignorar.
Actualmente es posible encontrar alquileres en Aranda cuya mensualidad supera la cuota que pagan algunos propietarios por sus hipotecas.
Eso no significa que comprar una vivienda sea necesariamente más barato. Para acceder a una hipoteca es necesario superar el análisis de solvencia de la entidad financiera y, normalmente, disponer previamente de una cantidad importante de dinero para cubrir la parte del precio que el banco no financia y los gastos asociados a la operación.
Ahí aparece una de las mayores barreras.
Quien dispone de suficientes ahorros puede acceder a una vivienda en propiedad y, en determinados casos, terminar pagando mensualmente menos que por un alquiler. Quien no dispone de ese colchón económico tiene que continuar alquilando y destinar una parte muy elevada de sus ingresos precisamente a un alquiler que dificulta todavía más reunir esos ahorros.
Un círculo especialmente complicado para las generaciones más jóvenes.
Una oferta que cambia constantemente
La fotografía refleja la oferta visible en uno de los principales portales inmobiliarios, pero el mercado se mueve prácticamente a diario. Hay viviendas que se alquilan y desaparecen rápidamente, otras que se ofrecen a través de inmobiliarias o particulares y nuevos anuncios que pueden incorporarse en cualquier momento.
Aun así, encontrarse con apenas 18 opciones de vivienda habitual permite hacerse una idea de las dificultades que afronta quien busca hoy un piso de alquiler en Aranda.
La vivienda sale mañana a la calle
La situación del mercado coincide precisamente con una movilización convocada para este viernes 2 de octubre.
La Plaza del Trigo acogerá a las 20:00 horas una concentración por el derecho a una vivienda digna, en un momento en el que el acceso a un hogar se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas para jóvenes y familias.
Los números ayudan a entender el problema: poca oferta, precios elevados y requisitos que dejan fuera a parte de quienes buscan vivienda.
Porque independizarse debería formar parte del comienzo de la vida adulta. En Aranda, para muchos, conseguir simplemente las llaves de un piso de alquiler se está convirtiendo en un lujo.
