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N-122: UNA CARRETERA QUE NO DA TREGUA

Publicado el 9 de septiembre de 2026 a las 15:53

16 personas han perdido la vida en el conjunto de la N-122 en el último año mientras la A-11 sigue sin estar completada

La N-122 vuelve a estar en el punto de mira.

El accidente registrado este martes en Fuentecén, que afortunadamente se saldó sin víctimas mortales aunque dejó varios heridos, vuelve a poner sobre la mesa la situación de una carretera demasiado acostumbrada a los siniestros.

Y hay una cifra que resulta especialmente difícil de ignorar:

16 personas han perdido la vida en la N-122 en los últimos doce meses.

Un dato que vuelve a alimentar el debate sobre una carretera fundamental para Aranda de Duero y su entorno y sobre una infraestructura cuya finalización lleva años esperando: la A-11.

Fuentecén, de nuevo en el mapa de los accidentes

El último accidente vuelve a señalar un punto muy cercano a Aranda.

Este martes 8 de septiembre, varios vehículos se vieron implicados en un siniestro en el entorno del kilómetro 283 de la N-122, a la altura de Fuentecén. Esta vez no hubo que lamentar víctimas mortales.

Pero apenas unas semanas antes, el desenlace fue muy diferente.

El pasado mes de julio, una colisión entre dos turismos en el acceso a Fuentecén terminó con una persona fallecida y varios heridos.

Y en febrero, prácticamente en el mismo punto kilométrico, un trabajador de mantenimiento de carreteras resultó atropellado mientras trabajaba en la vía y tuvo que ser trasladado al Hospital Santos Reyes.

Tres episodios en pocos meses en el entorno de Fuentecén que vuelven a poner la seguridad de la N-122 en el centro de la conversación.

Una carretera esencial para Aranda

La N-122 no es una carretera cualquiera para Aranda.

Es uno de los grandes ejes de comunicación de la zona y una vía utilizada diariamente por vecinos, trabajadores, transportistas y viajeros.

Durante años, además, su nombre ha estado inevitablemente ligado a otra carretera: la A-11, la Autovía del Duero.

La construcción de la autovía continúa avanzando y existen tramos en obras y actuaciones ya ejecutadas. Pero el corredor sigue sin estar completado.

Y mientras llegan nuevos kilómetros de autovía, buena parte del tráfico continúa dependiendo de la carretera nacional.

Las soluciones avanzan, pero las víctimas continúan

Decir que las administraciones “no están haciendo nada” no sería exacto.

Las obras existen y la A-11 continúa avanzando.

Pero después de años de proyectos, adjudicaciones, obras y plazos, la pregunta que se hacen muchos conductores es si las soluciones están llegando suficientemente rápido.

Porque mientras la infraestructura avanza kilómetro a kilómetro, los accidentes continúan produciéndose.

Y las cifras dejan poco espacio para la indiferencia.

16 muertos en el último año

En los últimos doce meses, 16 personas han perdido la vida en el conjunto de la N-122.

No todos esos accidentes se produjeron en Aranda ni en la Ribera del Duero y tampoco todos tuvieron las mismas causas. Sería incorrecto responsabilizar directamente a las características de la carretera de cada una de esas muertes.

Pero el dato permite dimensionar la siniestralidad de una vía que continúa formando parte del día a día de miles de conductores.

El accidente de este martes en Fuentecén terminó sin víctimas mortales.

Otros no tuvieron la misma suerte.

16 personas han perdido la vida en doce meses.

Mientras la A-11 continúa avanzando, queda una pregunta inevitable:

¿Cuánto más habrá que esperar?