Las medidas no consiguen los apoyos necesarios y el 29 de noviembre aparece como primera fecha posible si el presidente decide convocar elecciones
El Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno, una derrota parlamentaria que provoca la caída de numerosas medidas relacionadas con el alquiler y abre un nuevo escenario político para Pedro Sánchez.
El primero de los decretos ha sido rechazado por 178 votos en contra y 172 a favor, con el voto contrario de PP, Vox, Junts y UPN.
El segundo tampoco ha conseguido los apoyos necesarios. El resultado ha sido de 184 votos en contra y 166 a favor, sumándose en este caso PNV y Coalición Canaria al rechazo.
¿Qué medidas importantes se han quedado fuera?
La votación tiene consecuencias directas sobre varias medidas que afectaban especialmente a los inquilinos.
Una de las principales era la posibilidad de establecer una prórroga extraordinaria de hasta dos años para determinados contratos de alquiler que finalizaran antes de que terminase 2028.
También decae la ampliación del denominado escudo frente a los desahucios para determinados hogares vulnerables sin alternativa habitacional, que se pretendía prolongar hasta 2030.
Los decretos incluían además medidas relacionadas con las actualizaciones del precio del alquiler, así como una mayor regulación de los contratos de temporada y los alquileres por habitaciones para evitar que estas fórmulas pudieran utilizarse para esquivar las reglas aplicables a los alquileres de vivienda habitual.
Otra de las medidas contemplaba una deducción estatal del 10% del alquiler para determinados inquilinos, vinculada al cumplimiento de requisitos de ingresos.
El paquete incluía también medidas dirigidas a los propietarios, como incentivos fiscales para quienes redujeran el precio del alquiler, además de actuaciones relacionadas con el acceso a la primera vivienda y determinadas operaciones de compra por parte de grandes inversores.
El segundo decreto planteaba además reforzar la estabilidad de los inquilinos mediante la renovación automática de determinados contratos una vez agotado su periodo inicial, siempre que se cumplieran las condiciones previstas.
Todas estas medidas quedan ahora fuera tras no conseguir los decretos la convalidación necesaria.
Junts, el partido de Puigdemont, vuelve a ser decisivo
Uno de los votos determinantes ha sido el de Junts per Catalunya, el partido liderado por el expresidente catalán Carles Puigdemont.
La formación ha votado en contra y ha defendido que algunas de las medidas planteadas podían terminar provocando una reducción de la oferta de viviendas disponibles en alquiler y presionar todavía más los precios.
Junts también ha criticado que las medidas no actuaban suficientemente frente a los grandes fondos inmobiliarios ni solucionaban adecuadamente la situación de los hogares vulnerables.
La negativa de Junts, unida a los votos de PP, Vox y UPN, ha impedido que el primer decreto saliera adelante.
Sánchez sopesa un posible adelanto electoral
La derrota parlamentaria ha abierto además el debate sobre la continuidad de la legislatura.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sopesa la posibilidad de adelantar las elecciones generales, aunque por el momento no existe ninguna convocatoria oficial ni se ha anunciado una decisión definitiva.
La situación va más allá de la votación de este viernes. El resultado vuelve a mostrar las dificultades del Ejecutivo para reunir una mayoría suficiente en el Congreso cuando alguno de los partidos que facilitaron la investidura decide no respaldar una iniciativa.
El Gobierno afronta ahora unos días de reflexión para decidir cómo continuar la legislatura.
El 29 de noviembre, primera fecha posible
Si Pedro Sánchez optara por disolver las Cortes de manera inmediata, el calendario electoral situaría el domingo 29 de noviembre como la primera fecha posible para celebrar unas elecciones generales.
Por ahora, sin embargo, se trata únicamente de un escenario posible. Las elecciones generales no están convocadas y la decisión corresponde al presidente del Gobierno.
El rechazo de los decretos deja así dos consecuencias: las nuevas medidas previstas en materia de vivienda no salen adelante y la legislatura entra en una nueva etapa de incertidumbre política.
