Javier L.H. reconoce en su última palabra ante el jurado que fue el autor de la muerte de su suegro, Valentín López, que recibió 12 puñaladas. El jurado comenzará a deliberar el lunes
El juicio por el crimen de Valentín López ha cerrado este viernes sus cuatro jornadas en la Audiencia Provincial de Burgos con una declaración especialmente relevante. Javier L.H., acusado de matar a su suegro en Aranda de Duero, ha utilizado su turno de última palabra para reconocer los hechos y pedir perdón a la familia.
«Pido perdón a la familia y reconozco los hechos, aunque no recuerde nada», ha manifestado ante los miembros del jurado.
El acusado admite así que fue el autor de la muerte de Valentín López, ocurrida el 3 de octubre de 2024 en Aranda de Duero. La víctima murió tras recibir 12 puñaladas.
La declaración llega después de cuatro jornadas de juicio en las que una de las principales cuestiones debatidas ha sido el estado mental del acusado en el momento de los hechos y su afirmación de que no recuerda lo ocurrido.
Más de 30 años de prisión sobre la mesa
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito de asesinato y solicita 21 años de prisión por este delito.
A esta pena se suman las reclamadas por otros delitos que se atribuyen al acusado durante su huida posterior, situando la petición total de la Fiscalía en 32 años y 3 meses de prisión.
La acusación particular eleva a 25 años de cárcel su petición por el asesinato al considerar que existió ensañamiento debido a las 12 puñaladas recibidas.
La defensa mantiene una posición muy diferente. Considera que los hechos deben calificarse como homicidio y únicamente reconoce, como delito adicional, un hurto leve relacionado con la sustracción del teléfono móvil de la que entonces era mujer del acusado.
Además, solicita que se apliquen varias atenuantes muy cualificadas: anomalía psíquica, intoxicación por consumo de cocaína, confesión y reparación del daño.
La aplicación de estas circunstancias en los términos planteados por la defensa podría reducir la condena solicitada a menos de cuatro años de prisión.
El estado mental, una de las claves
Durante las sesiones celebradas esta semana, buena parte del debate se ha centrado en determinar cuál era el estado del acusado cuando se produjo el crimen.
La defensa ha sostenido que su capacidad estaba afectada y ha relacionado su situación con problemas psicológicos y con el consumo de cocaína. El acusado, por su parte, ha mantenido que no recuerda el momento en el que se produjo la muerte de su suegro.
Los especialistas que han declarado durante el juicio han ofrecido diferentes valoraciones sobre hasta qué punto estas circunstancias pudieron afectar a sus capacidades.
El jurado deliberará el lunes
Los nueve integrantes del jurado, cinco hombres y cuatro mujeres, regresarán el próximo lunes a la Audiencia Provincial de Burgos.
La magistrada María Dolores Fresco les entregará el denominado objeto del veredicto, que contiene las cuestiones sobre los hechos que deberán considerar probadas o no probadas.
A partir de ese momento comenzarán las deliberaciones. El veredicto determinará qué hechos considera probados el jurado y será el paso previo a la sentencia que fijará la responsabilidad penal y, en su caso, la condena definitiva para Javier L.H.
