El servicio de pagos instantáneos nacido en España en octubre de 2016 supera los 32 millones de usuarios y registra alrededor de 3,5 millones de operaciones diarias.
Parece que lleva toda la vida entre nosotros, pero Bizum acaba de cumplir diez años. Lo que comenzó en octubre de 2016 como una nueva forma de enviar dinero entre particulares se ha convertido en una herramienta cotidiana para millones de españoles.
Pagar una cena entre amigos, compartir los gastos de un viaje, devolver dinero o hacer un regalo conjunto son algunas de las situaciones en las que Bizum ha sustituido al efectivo y a las transferencias bancarias tradicionales.
Su principal atractivo ha sido la sencillez: basta con conocer el número de teléfono del destinatario para enviar dinero en cuestión de segundos, sin necesidad de introducir su número de cuenta.
Más de 32 millones de usuarios
El crecimiento de Bizum durante esta década se refleja en sus cifras. El servicio supera los 32,5 millones de usuarios y registra alrededor de 3,5 millones de operaciones diarias.
En sus diez años de historia, el dinero transferido a través de la plataforma supera los 310.000 millones de euros, una cantidad que muestra hasta qué punto se ha integrado en los hábitos de pago de los españoles.
Detrás de este sistema se encuentra una iniciativa conjunta de entidades bancarias españolas que nació con el objetivo de facilitar los pagos inmediatos entre particulares.
De pagar a los amigos a comprar por internet
Aunque inicialmente Bizum estaba pensado para enviar dinero entre personas, sus posibilidades se han ampliado con el paso de los años.
Actualmente también permite realizar compras en comercios electrónicos adheridos, efectuar donaciones a organizaciones y utilizar el servicio en determinados establecimientos.
Esta evolución ha convertido a Bizum en algo más que una alternativa al dinero en efectivo. Para muchos usuarios, se ha transformado en una de las formas más habituales de gestionar pequeños pagos cotidianos.
Las estafas, el otro lado de su popularidad
El éxito de Bizum también ha atraído a los ciberdelincuentes, que aprovechan el desconocimiento de algunos usuarios para intentar conseguir dinero.
Una de las modalidades más conocidas consiste en enviar una solicitud de pago haciéndola pasar por un ingreso.
La diferencia es fundamental: cuando una persona acepta una solicitud de Bizum, está autorizando el envío de dinero desde su propia cuenta.
Por ello, antes de confirmar cualquier operación conviene comprobar el importe, el destinatario y, especialmente, si se está realizando un envío o aceptando una petición de pago.
Para recibir un Bizum ordinario no es necesario aceptar solicitudes ni facilitar contraseñas bancarias.
Diez años de una revolución cotidiana
En apenas una década, Bizum ha pasado de ser una novedad tecnológica a formar parte de la vida diaria de millones de personas.
Su expansión refleja cómo han cambiado los hábitos de consumo y la relación con el dinero, en una sociedad en la que cada vez más operaciones se realizan desde el teléfono móvil.
Diez años después de su nacimiento, la expresión «te hago un Bizum» se ha convertido en una de las frases más habituales a la hora de saldar una deuda, compartir un gasto o pagar a un amigo.
