Las marcas chinas y las vinculadas a grupos empresariales del país asiático representan el 20 % de las matriculaciones en la provincia. Omoda, MG, Ebro y BYD encabezan el mercado entre estos fabricantes.
Los coches chinos han dejado de ser una rareza en nuestras carreteras. Su presencia crece en el mercado español y Burgos no es una excepción: uno de cada cinco turismos nuevos matriculados en la provincia durante los nueve primeros meses de 2026 corresponde a marcas chinas o vinculadas empresarialmente con China.
Según los datos de matriculaciones de ANFAC analizados por Aranda Diario, entre enero y septiembre se registraron 717 vehículos de estas marcas, de un total de 3.590 turismos, lo que supone el 19,97 % del mercado provincial.
Una cifra que refleja cómo estos fabricantes se han abierto paso frente a las marcas tradicionales europeas, japonesas y estadounidenses.
Omoda, MG, Ebro y BYD encabezan las ventas
Omoda lidera las matriculaciones de marcas vinculadas a China en Burgos, con 146 vehículos registrados entre enero y septiembre de 2026.
Le siguen MG, con 125 unidades; Ebro, con 108; y BYD, con 82. Entre las cuatro suman 461 matriculaciones, más del 64 % del total contabilizado en este grupo.
La presencia de estas compañías va mucho más allá de las marcas más conocidas. Volvo registra 69 matriculaciones; Jaecoo, 48; Leapmotor, 33; Geely, 32; y Changan, 20, además de otros fabricantes con cifras menores.
De coches sencillos y baratos a vehículos cargados de tecnología
Hace unos años, los coches chinos se asociaban a modelos baratos, sencillos y con dudas sobre los recambios. Hoy compiten con vehículos muy equipados, tecnología avanzada y precios ajustados, mientras amplían sus redes de concesionarios y servicio posventa.
El cambio se aprecia especialmente en los interiores. Grandes pantallas digitales, cámaras de visión panorámica, sistemas de asistencia a la conducción y acabados cuidados forman parte de la oferta de numerosos modelos.

Interior del Omoda 5 SHS-H, ejemplo de la apuesta de los fabricantes chinos por la tecnología y el equipamiento.
Un ejemplo es el Omoda 5 SHS-H, un SUV híbrido que incorpora un habitáculo digital y distintos sistemas tecnológicos que muestran la evolución de estos fabricantes.
La competencia ya no se centra únicamente en ofrecer el coche más barato, sino en proporcionar más equipamiento por un precio atractivo.
También hay marcas europeas detrás de estas cifras
La influencia de China en el sector del automóvil no se limita a los fabricantes nacidos en el país asiático.
Volvo, por ejemplo, es una marca sueca que pertenece mayoritariamente al grupo chino Geely. Por su parte, Ebro es una marca histórica española recuperada mediante un proyecto industrial con participación y tecnología china.
Esto no significa que todos los vehículos contabilizados estén fabricados en China, sino que sus marcas mantienen vínculos de propiedad o participación industrial con compañías del país asiático.
Un mercado que está cambiando
La llegada de nuevos fabricantes, la ampliación de las redes comerciales y la competencia en precios y equipamiento están transformando el mercado del automóvil.
Los datos de Burgos reflejan la dimensión de ese cambio: el 20 % de los turismos nuevos matriculados durante los nueve primeros meses de 2026 corresponde a marcas chinas o vinculadas empresarialmente con China.
Una presencia que hace apenas unos años resultaba difícil de imaginar y que demuestra hasta qué punto ha cambiado la oferta disponible para los conductores.
