Alcalde y concejala fueron a pedir explicaciones a la constructora, pero ningún responsable les recibió
El Ayuntamiento de Aranda de Duero ha elevado el tono ante los problemas que continúan rodeando las obras de rehabilitación del ARU de Santa Catalina. Las últimas filtraciones provocadas por las lluvias han llevado al Gobierno municipal a exigir explicaciones tanto a la empresa constructora como a la dirección facultativa encargada de supervisar los trabajos.
El alcalde, Antonio Linaje, y la concejala de Obras, Belén Esteban, se desplazaron hasta las oficinas de APLIBUR con la intención de abordar directamente la situación. Sin embargo, según ha informado el propio Ayuntamiento, ningún responsable de la constructora les recibió, encontrándose únicamente con personal de recepción.
La delegación municipal decidió entonces desplazarse hasta Valladolid para mantener una reunión con la empresa responsable de la dirección facultativa de las obras. Durante el encuentro se mostraron vídeos y fotografías de los problemas registrados durante el último episodio de lluvias y de las actuaciones de emergencia que tuvieron que realizarse en Santa Catalina.
Más control sobre unas obras que afectan a 180 hogares
El Ayuntamiento reclama que se refuercen los medios humanos y materiales destinados a la rehabilitación y anuncia que mantendrá una “fiscalización estricta” sobre el desarrollo de los trabajos.
La actuación afecta a alrededor de 180 hogares de Santa Catalina y lleva meses generando preocupación entre los vecinos. El último episodio se produjo con las fuertes lluvias, cuando el agua volvió a entrar en viviendas, portales y zonas comunes de algunos edificios en obras.
La situación obligó a intervenir a los Bomberos y a la Brigada de Obras municipal para proteger cuadros eléctricos, facilitar la evacuación del agua y actuar sobre diferentes puntos de los edificios afectados.
El nuevo movimiento del Ayuntamiento supone un aumento de la presión sobre quienes participan en la ejecución y supervisión de la rehabilitación. Mientras tanto, los vecinos continúan reclamando soluciones y que las obras avancen con las garantías necesarias para evitar que episodios como el vivido con las últimas lluvias vuelvan a repetirse.
