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¿Cuántos accidentes más hasta que la A-11 sea una realidad? La N-122 vuelve a poner a prueba la paciencia de la Ribera

Publicado el 23 de septiembre de 2026 a las 23:12

El accidente de este miércoles en Vadocondes, con dos personas heridas, reabre el debate sobre los retrasos de la Autovía del Duero. La N-122 ha registrado 16 fallecidos en los últimos doce meses y los vecinos siguen reclamando soluciones.

La N-122 vuelve a ser escenario de un grave accidente. Este miércoles, 23 de septiembre, una colisión entre un tractor y un turismo a la altura de Vadocondes ha dejado dos personas heridas y ha obligado a intervenir a los Bomberos de Aranda de Duero para liberar a una de ellas, que había quedado atrapada en el vehículo.

Las fotografías del siniestro muestran la magnitud del accidente: un tractor volcado, importantes daños materiales y los equipos de emergencia trabajando sobre la calzada.

El accidente vuelve a poner el foco en una reivindicación que lleva décadas sobre la mesa: la finalización de la Autovía del Duero (A-11), una infraestructura fundamental para las comunicaciones de Aranda y toda la Ribera.

Una carretera que acumula accidentes y víctimas

La preocupación por la seguridad de la N-122 no responde únicamente al accidente de este miércoles.

Hace apenas quince días, el 8 de septiembre, otro siniestro en Fuentecén dejó nueve personas atendidas por los servicios sanitarios, siete de ellas trasladadas al Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero.

Dos accidentes en poco más de dos semanas que vuelven a poner de manifiesto los riesgos de una carretera por la que circulan diariamente turismos, camiones y vehículos agrícolas.

Pero el balance de siniestralidad va mucho más allá de estos últimos incidentes.

En los últimos doce meses, 16 personas han perdido la vida en el conjunto de la N-122.

Una cifra que refleja las consecuencias de la siniestralidad en esta vía y que vuelve a situar la seguridad de los conductores entre las principales preocupaciones de quienes utilizan este corredor.

Detrás de cada fallecimiento hay una persona, una familia y una tragedia que no puede reducirse a una estadística.

El miedo a circular por la N-122

Para muchos vecinos de Aranda y de los municipios de la Ribera del Duero, la N-122 no es una carretera que puedan evitar fácilmente.

Es la vía que utilizan para acudir al trabajo, desplazarse a otras localidades, realizar gestiones o visitar a sus familiares.

La circulación de vehículos pesados y agrícolas, los adelantamientos y la convivencia de diferentes tipos de tráfico forman parte de los desplazamientos habituales por esta carretera.

Cada nuevo accidente vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad de quienes tienen que utilizarla diariamente.

La reivindicación de la A-11 no responde únicamente a una cuestión de comodidad o de reducción de los tiempos de viaje. También está relacionada con la necesidad de disponer de una infraestructura moderna que permita mejorar las comunicaciones y ofrecer una alternativa a la carretera convencional.

Años de promesas, anuncios y retrasos

La Autovía del Duero lleva décadas formando parte de las reivindicaciones de Aranda y de toda la Ribera.

A lo largo de los años se han sucedido anuncios institucionales, proyectos, adjudicaciones y obras. Sin embargo, la infraestructura continúa sin estar completada y los conductores siguen dependiendo de los tramos de la N-122 que todavía no cuentan con una alternativa de alta capacidad.

La situación afecta tanto a los desplazamientos particulares como al transporte de mercancías y a la actividad económica de una comarca en la que la industria, la agricultura y el sector vitivinícola tienen un peso importante.

La finalización de la A-11 permitiría mejorar la conexión de Aranda con Valladolid y Soria, además de facilitar las comunicaciones con otros puntos del corredor del Duero.

Mientras tanto, los retrasos mantienen abierta una reivindicación que ha atravesado diferentes etapas políticas y gobiernos.

La pregunta sigue siendo la misma: ¿cuándo estará terminada la Autovía del Duero?

Los vecinos reclaman hechos, no más promesas

Las reclamaciones para completar la A-11 llevan años sucediéndose en los municipios afectados por el trazado.

Los vecinos y usuarios de la N-122 piden conocer los plazos reales de ejecución y disponer de una alternativa que mejore sus desplazamientos.

La construcción de la autovía también plantea una cuestión inmediata: qué medidas pueden adoptarse para mejorar la seguridad de los tramos pendientes mientras las obras no estén finalizadas.

El accidente de Vadocondes vuelve a poner esta preocupación sobre la mesa, especialmente después de los siniestros registrados durante las últimas semanas.

La finalización de la A-11 sigue siendo una demanda histórica para la comarca, pero también resulta necesario conocer qué actuaciones se están desarrollando para mejorar las condiciones de circulación en la carretera actual.

Una reivindicación que va más allá del accidente de hoy

Las causas de la colisión entre el tractor y el turismo en Vadocondes deberán ser esclarecidas por las autoridades competentes.

No se puede atribuir este siniestro a la ausencia de la autovía sin conocer las circunstancias que lo provocaron.

Sin embargo, el accidente vuelve a abrir un debate que trasciende lo ocurrido este miércoles: la situación de la N-122, la siniestralidad registrada en sus diferentes tramos y los plazos pendientes para completar la A-11.

La seguridad vial, las comunicaciones y el desarrollo económico de la Ribera del Duero son cuestiones que llevan años vinculadas a esta infraestructura.

La Ribera del Duero continúa esperando respuestas concretas sobre una autovía que lleva décadas reclamando.

📸 Fotografías: Bomberos de Aranda de Duero.