La Fiscalía reclama 32 años y tres meses de prisión para el acusado de matar a su suegro en octubre de 2024, en un caso que será juzgado por un jurado popular
Uno de los crímenes que más conmoción causó en Aranda de Duero en los últimos años llega a juicio. Este martes 15 de septiembre comienza en la Audiencia Provincial de Burgos el proceso contra el hombre acusado de matar a su suegro el 3 de octubre de 2024.
El juicio se celebrará ante un jurado popular y el acusado se enfrenta a una petición de la Fiscalía que alcanza los 32 años y tres meses de prisión por un total de ocho delitos.
La acusación más grave es la de asesinato con alevosía y agravante de parentesco, por la que el Ministerio Fiscal solicita 21 años de cárcel.
Doce puñaladas
Según el relato de la Fiscalía, los acontecimientos estuvieron precedidos por una situación de conflicto familiar. La esposa del acusado y la hija menor de ambos se habían trasladado temporalmente al domicilio de los padres de ella.
La acusación sostiene que durante la tarde del 3 de octubre el hombre trató de conseguir que su esposa acudiese al domicilio familiar. Posteriormente se encontró con su suegro y ambos se dirigieron a la vivienda que el matrimonio había compartido hasta entonces.
Fue allí donde, siempre según la versión que sostiene la Fiscalía y que deberá ser valorada durante el juicio, el acusado habría atacado a su suegro utilizando dos armas blancas.
La víctima recibió doce puñaladas que terminaron causándole la muerte.
Las llaves y el teléfono de la víctima
La acusación sostiene que los acontecimientos continuaron después del ataque.
Fiscalía afirma que el acusado se apoderó de las llaves y el teléfono móvil de su suegro y posteriormente se dirigió hasta la vivienda de sus suegros.
Allí habría entrado sin consentimiento y habría mantenido un forcejeo con su esposa, a la que presuntamente también arrebató su teléfono móvil.
Estos hechos forman parte de los diferentes delitos que ahora serán examinados durante el juicio.
Una huida de Aranda que terminó en Segovia
Esa misma noche, según el escrito de acusación, el hombre se habría llevado un vehículo y un teléfono móvil pertenecientes a la empresa para la que trabajaba y abandonó Aranda.
La búsqueda terminó al día siguiente en la provincia de Segovia.
El acusado fue localizado en la zona de Carabias por agentes de la Policía Nacional. Según la acusación, durante el intento de huida llegó a embestir con el vehículo un coche policial.
Tres agentes resultaron heridos.
La persecución terminó después de que el vehículo chocase contra un árbol. El hombre continuó la huida a pie hasta que finalmente fue reducido por los agentes.
Ocho delitos y más de 32 años de prisión
El presunto asesinato es solo uno de los delitos que llegan ahora ante el jurado.
Además de los 21 años de prisión por asesinato con alevosía y agravante de parentesco, la Fiscalía acusa al procesado de otros siete delitos:
• Hurto leve.
• Allanamiento de morada.
• Robo con violencia en casa habitada en concurso con maltrato en el ámbito de la violencia de género.
• Robo de uso de vehículo a motor.
• Atentado contra agentes de la autoridad.
• Dos delitos de lesiones.
Las penas solicitadas por estos siete delitos suman otros 11 años y tres meses, elevando la petición total del Ministerio Fiscal hasta los 32 años y tres meses de cárcel.
Más de 270.000 euros en indemnizaciones
La Fiscalía reclama también importantes cantidades en concepto de responsabilidad civil.
Solicita 150.000 euros para la viuda de la víctima y otros 40.000 euros para cada uno de sus tres hijos por los daños morales sufridos.
Solo estas cantidades suman 270.000 euros, a las que habría que añadir las indemnizaciones que correspondan a los agentes que resultaron lesionados y al Consorcio de Compensación de Seguros.
En prisión provisional desde 2024
Después de su detención, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Aranda acordó el ingreso del investigado en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
También se estableció la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de su mujer, su hija y su suegra, así como de comunicarse con ellas por cualquier medio.
El juzgado acordó además la suspensión del ejercicio de la patria potestad respecto a su hija y atribuyó su guarda y custodia a la madre.
El jurado tendrá ahora la palabra
Casi dos años después de aquellos hechos, el caso entra ahora en una nueva fase.
A partir de este martes será el Tribunal del Jurado el encargado de escuchar las declaraciones, examinar las pruebas presentadas durante la vista y determinar qué hechos considera probados.
Los 32 años y tres meses de prisión son, por el momento, la petición de la Fiscalía y no una condena. El acusado mantiene su presunción de inocencia hasta que exista una sentencia.
