La Comunidad cae al segundo puesto en Matemáticas y Ciencias y al tercero en Lectura. Es la primera vez desde 2009 que no lidera ninguna de las tres grandes competencias evaluadas por PISA.
Castilla y León continúa entre los mejores sistemas educativos de España, pero ha perdido su corona. Los nuevos resultados del Informe PISA 2025 dejan a la Comunidad sin el primer puesto en Matemáticas, Ciencias o Lectura, algo que no ocurría desde 2009.
El cambio es especialmente significativo porque Castilla y León venía de dominar la anterior edición. En PISA 2022 consiguió el mejor resultado nacional en las tres competencias —en Ciencias, compartiendo la primera posición con Galicia—.
Ahora, Madrid le arrebata el liderazgo en Matemáticas y Ciencias, mientras que Asturias se coloca en cabeza en Lectura.
Segunda en Matemáticas
En Matemáticas, los alumnos de Castilla y León obtienen 472 puntos, suficientes para mantener a la Comunidad en la segunda posición nacional, pero por debajo de Madrid, que alcanza los 477.
El retroceso respecto al anterior informe es considerable. Castilla y León había obtenido 499 puntos en 2022, por lo que pierde 27 puntos.
Pese a la caída, continúa por encima tanto de la media española como de la europea.
También segunda en Ciencias
En Ciencias, Castilla y León se queda muy cerca de conservar el primer puesto.
La Comunidad obtiene 493 puntos, frente a los 495 de Madrid, que pasa a encabezar la clasificación. Asturias se sitúa inmediatamente después con 492 puntos.
En la edición anterior, Castilla y León había conseguido 501 puntos y compartía el liderazgo nacional con Galicia.
Tercera en Lectura
El retroceso también se produce en comprensión lectora.
Castilla y León registra 466 puntos y ocupa la tercera posición nacional. Asturias se coloca en cabeza con 471 puntos y Madrid alcanza los 469.
En PISA 2022, Castilla y León había conseguido 488 puntos, por lo que la caída es de 22 puntos.
Aun así, vuelve a situarse por encima de las medias española y europea.
Algo que no ocurría desde 2009
Más allá de las puntuaciones concretas, uno de los datos más llamativos del nuevo informe está en el liderazgo.
Por primera vez desde 2009, Castilla y León no ocupa el primer puesto en ninguna de las tres competencias principales que analiza PISA.
Durante las sucesivas ediciones, el sistema educativo autonómico había conseguido mantenerse en lo más alto de al menos una de las clasificaciones. Esa racha se rompe ahora.
El resultado supone además un fuerte contraste con PISA 2022, cuando Castilla y León encabezó las tres áreas evaluadas.
Sigue entre las mejores de España
Perder el número uno no significa que Castilla y León haya dejado de tener uno de los sistemas educativos con mejores resultados del país.
La Comunidad permanece segunda en Matemáticas, segunda en Ciencias y tercera en Lectura, manteniéndose en el podio nacional en las tres competencias.
Además, sus puntuaciones continúan por encima de las medias de España y de la Unión Europea.
Las pruebas se realizaron durante la primavera de 2025 entre estudiantes de 15 años, principalmente alumnos de 4º de ESO.
Preocupación por el descenso
Los resultados han abierto el debate sobre las causas de la caída.
Desde la Junta de Castilla y León se ha mostrado preocupación por el retroceso y se ha reclamado una reflexión sobre la evolución del sistema educativo. El Gobierno autonómico ha señalado, entre otros factores, la aplicación de la LOMLOE y el impacto que puede tener el uso de dispositivos digitales en el rendimiento de los estudiantes.
Desde la oposición también se han producido críticas, aunque poniendo el foco en otros problemas del modelo, como las oportunidades que encuentran los jóvenes una vez terminan sus estudios.
Del liderazgo absoluto a perseguir el primer puesto
Castilla y León sigue estando entre las comunidades con mejores resultados educativos de España. Los datos no hablan de un desplome hasta posiciones bajas de la clasificación.
Pero sí dejan una fotografía muy diferente a la de hace tres años.
De liderar Matemáticas, Ciencias y Lectura, Castilla y León pasa a no ser primera en ninguna.
Una situación que no se producía desde 2009 y que pone fin, al menos en esta edición de PISA, a una larga etapa de liderazgo educativo.
