La UBU activa la prevención coincidiendo con la llegada de casi 3.000 nuevos estudiantes. Universidad, administraciones y cuerpos policiales coordinan actuaciones en el campus, residencias y zonas de ocio.
El inicio del curso universitario vuelve a poner el foco sobre las novatadas. La Universidad de Burgos (UBU) ha reforzado las medidas de prevención y vigilancia coincidiendo con la llegada de casi 3.000 estudiantes de nuevo ingreso.
La Universidad mantiene una política de tolerancia cero frente a este tipo de prácticas y recuerda que determinadas conductas pueden tener consecuencias mucho más serias que una simple llamada de atención.
Para afrontar estas primeras semanas se ha establecido una coordinación entre la propia Universidad, la Subdelegación del Gobierno, el Ayuntamiento de Burgos, la Policía Nacional y la Policía Local.
Vigilancia también fuera del campus
La atención no estará puesta únicamente en las instalaciones universitarias. La prevención se extenderá también a residencias universitarias y zonas de ocio, lugares en los que tradicionalmente pueden concentrarse estudiantes durante los primeros días del curso.
El objetivo es detectar situaciones que puedan sobrepasar los límites de una actividad de bienvenida y convertirse en comportamientos humillantes, vejatorios o coercitivos hacia los nuevos alumnos.
La llegada de estudiantes procedentes de otros lugares es especialmente importante en Burgos: alrededor del 60% de los alumnos de nuevo ingreso proceden de fuera de la provincia.
Una novatada puede terminar en expulsión
Participar en determinadas novatadas puede tener consecuencias académicas.
La normativa universitaria contempla medidas disciplinarias frente a las conductas vejatorias y, dependiendo de su gravedad, las sanciones pueden llegar hasta la expulsión parcial o total de la Universidad.
Las consecuencias, además, pueden superar el ámbito universitario.
Si durante una novatada se producen hechos que pudieran ser constitutivos de delito, estos pueden ponerse en conocimiento de las autoridades competentes y de la Fiscalía.
Tolerancia cero al comenzar el curso
Aunque la Universidad señala que este tipo de prácticas se han reducido considerablemente durante los últimos años, mantiene las medidas preventivas precisamente durante uno de los momentos más sensibles: la llegada de miles de jóvenes que comienzan por primera vez su etapa universitaria en Burgos.
El dispositivo coincide con los primeros días del curso y busca que la incorporación de los nuevos alumnos se produzca sin situaciones de presión, humillación o comportamientos que puedan poner en riesgo su integridad.
