Última horaAranda Coated Solutions negocia un ERTE en plena crisis financiera de su grupo empresarial
¿SABÍAS QUE?

Un móvil sobrevive a una caída desde el espacio y logra un récord Guinness

Publicado el 27 de agosto de 2026 a las 13:43

Un teléfono móvil ha sobrevivido intacto después de ser lanzado desde la estratosfera, a 30.607 metros de altura, sin utilizar ningún tipo de paracaídas. La insólita prueba ha establecido un nuevo récord Guinness y pretendía llevar al límite la resistencia de una funda fabricada con un único material reciclable.

El experimento se realizó el pasado 24 de junio en Kiruna, al norte de Suecia, aunque Guinness World Records ha dado a conocer ahora todos sus detalles. La compañía de fundas RHINOSHIELD y la empresa británica Sent Into Space elevaron el dispositivo mediante un globo de gran altitud antes de soltarlo sobre una extensa zona deshabitada.

La altura alcanzada supera en más de tres veces la altitud habitual de vuelo de un avión comercial y también triplica ampliamente los 8.848 metros del monte Everest.

Una caída sin paracaídas

La prueba tenía que cumplir unas condiciones muy estrictas para poder optar al récord. El teléfono no podía utilizar paracaídas ni ningún otro sistema que frenara su descenso. Además, la funda tenía que impactar directamente contra el terreno.

El dispositivo quedó expuesto a las bajas temperaturas y a la escasa presión atmosférica de la estratosfera antes de precipitarse hacia la superficie terrestre.

Para comprobar que podría soportar estas condiciones, el equipo realizó previamente diferentes ensayos de congelación y presión. Aun así, factores como el viento, la velocidad del descenso o el tipo de terreno sobre el que acabaría cayendo resultaban imposibles de controlar completamente.

Más de cinco horas para encontrarlo

El lanzamiento se efectuó sobre una zona restringida y deshabitada próxima al Centro Espacial Esrange, en Suecia, elegida para evitar cualquier riesgo para las personas.

Aunque el dispositivo llevaba un sistema de seguimiento, localizarlo no fue sencillo. La señal permitió reducir el área de búsqueda a unos dos kilómetros, pero el equipo necesitó más de cinco horas para encontrar el teléfono en mitad de la naturaleza.

Cuando finalmente lo recuperaron, comprobaron que el móvil no presentaba daños. Continuaba funcionando y todavía podía encenderse, realizar llamadas y sacar fotografías.

¿Por qué lanzaron el teléfono?

El objetivo no era probar la resistencia del propio móvil, sino la de la funda AirX de RHINOSHIELD. Su diseño se inspira en los airbags de los coches y en los sistemas de amortiguación utilizados en el calzado deportivo, con una estructura destinada a absorber y repartir la energía de los impactos.

La compañía quería demostrar que una funda fabricada con un único material y completamente reciclable también puede ofrecer un elevado nivel de protección. La idea surgió después de que su fundador propusiera someter el producto a una prueba capaz de batir un récord mundial.

Inicialmente se barajaron opciones más convencionales, como lanzar repetidamente el teléfono desde 15 metros de altura. Finalmente, la empresa decidió llevar el experimento mucho más lejos y enviarlo hasta la estratosfera.

Un nuevo récord mundial

La prueba ha conseguido el récord Guinness a la mayor caída de un teléfono móvil protegido con una funda sobre una superficie natural.

Aunque se ha presentado popularmente como un móvil lanzado «desde el espacio», el dispositivo no alcanzó técnicamente el espacio exterior. Llegó hasta la estratosfera, a poco más de 30 kilómetros de altura, mientras que la línea de Kármán —utilizada habitualmente como frontera del espacio— se encuentra a unos 100 kilómetros sobre la Tierra.

Aun así, la distancia recorrida y, sobre todo, el impacto directo sin paracaídas convierten la prueba en uno de los ensayos de resistencia más extremos realizados hasta ahora con un teléfono móvil.