Los conductores afrontarán el próximo martes 1 de septiembre un nuevo cambio en la fiscalidad de los carburantes. Sin embargo, la modificación no afectará de la misma manera a los vehículos diésel y a los de gasolina.
Quienes utilicen gasóleo podrán beneficiarse de una mayor rebaja fiscal, mientras que los conductores de vehículos de gasolina podrían encontrarse con el efecto contrario. La diferencia puede alcanzar varios euros al llenar el depósito.
Una rebaja fiscal que cambia cada mes
Las medidas aprobadas para contener el encarecimiento de los carburantes establecieron una retirada progresiva de la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos durante el verano:
- Julio: rebaja de 15 céntimos por litro para la gasolina sin plomo y el diésel.
- Agosto: la reducción bajó a 10 céntimos por litro.
- Septiembre: estaba previsto reducirla nuevamente hasta los 5 céntimos por litro.
- A partir de octubre: finalizará esta rebaja fiscal extraordinaria, salvo que se aprueben nuevas medidas.
El plan incorporó además una cláusula de protección. Si alguno de los carburantes registraba un encarecimiento interanual superior al 15 %, su rebaja de septiembre aumentaría automáticamente hasta los 20 céntimos por litro.
El diésel superó ese límite al registrar una subida del 15,7 %. La gasolina, en cambio, no alcanzó el porcentaje necesario para activar esta protección.
El diésel tendrá una rebaja de 20 céntimos por litro
Durante agosto, la reducción fiscal aplicada al diésel es de 10 céntimos por litro. A partir del martes pasará a ser de 20 céntimos por litro debido al fuerte encarecimiento registrado por este combustible.
Esto significa que el gasóleo contará desde septiembre con 10 céntimos adicionales de rebaja respecto a agosto. Si el resto de los componentes del precio permanecen estables, llenar un depósito de 50 litros podría costar aproximadamente 5 euros menos.
Por tanto, a los conductores de vehículos diésel podría interesarles esperar hasta el 1 de septiembre para llenar el depósito, siempre que dispongan de combustible suficiente.
La gasolina podría encarecerse
La situación será diferente para los vehículos de gasolina. La rebaja fiscal actual, de 10 céntimos por litro, se reducirá a 5 céntimos por litro desde el martes.
En igualdad de condiciones, esa diferencia podría traducirse en un encarecimiento aproximado de 2,50 euros al llenar un depósito de 50 litros.
En este caso, adelantar el repostaje antes del cambio podría resultar más conveniente que esperar al inicio de septiembre.
No es una ayuda que deba solicitarse
La modificación se aplica directamente sobre el Impuesto de Hidrocarburos. No se trata de una ayuda que los conductores tengan que solicitar ni de un descuento independiente que aparezca reflejado al pagar.
La rebaja fiscal ya estará incorporada al precio que marque el surtidor, aunque su efecto puede quedar compensado por otros factores.
La variación exacta no está garantizada
El cambio fiscal no garantiza que los precios de las gasolineras varíen exactamente en esas cantidades. La cotización internacional del petróleo, los costes de distribución y la política comercial de cada estación de servicio también influyen en el importe final.
Los nuevos precios podrán comprobarse desde el martes 1 de septiembre. Hasta entonces, los conductores pueden comparar las estaciones de servicio y valorar si les interesa repostar ahora o esperar en función del combustible que utilice su vehículo.
